Datos y análisis económico

miércoles 16 de septiembre de 2026

Mes bisagra para el Gobierno

Al igual que la misión Artemis II durante su tránsito por el lado oscuro de la Luna, la economía argentina continúa avanzando, aunque sin ofrecer aún señales nítidas. No se encuentra paralizada, pero tampoco exhibe la recuperación que una parte del mercado proyectaba para esta etapa del año. Se trata de una economía en transición, que atraviesa una zona de incertidumbre con la expectativa de recuperar visibilidad en el corto plazo.

En ese contexto, las proyecciones ubican a abril como un punto de inflexión potencial, en el que algunos indicadores podrían comenzar a mostrar una evolución favorable. El Gobierno deposita allí buena parte de sus expectativas. “Sabemos que estos últimos meses fueron duros”, expresó el presidente Javier Milei en la red X, donde también sostuvo que “la economía está empezando a levantar vuelo con fuerza”, en línea con su estilo enfático.

Más allá del discurso público, el equipo económico adopta un enfoque marcadamente pragmático. Por un lado, interviene en el mercado cambiario mediante la compra de divisas para evitar una mayor apreciación del peso, tal como admitió el viceministro José Luis Daza. En paralelo, impulsa una reducción en las tasas de interés con el objetivo de reactivar el crédito, luego de un incremento en la morosidad que, según la consultora 1816, alcanzó en febrero el 11,2% en los préstamos a familias, el nivel más elevado desde 2004.

En este marco, la tasa de adelantos en cuenta corriente descendió del 54,18% en enero al 47,3% en marzo, mientras que los plazos fijos —insumo clave para el financiamiento— se ubicaron en torno al 24%, por debajo del 27,1% registrado un mes atrás, de acuerdo con datos del Banco Central de la República Argentina. La entidad, presidida por Santiago Bausili, también redujo los encajes bancarios, una medida que aún cuenta con margen para profundizarse.

Desde el sistema financiero admiten que persiste una fuerte selectividad en la otorgación de créditos, aunque algunos actores consideran que el punto más crítico podría haber quedado atrás.

En términos de política monetaria, se observa un cambio relevante. Mientras que a comienzos de año el Tesoro absorbía los pesos emitidos por el Banco Central al comprar reservas, desde marzo esa absorción es parcial, lo que da lugar a un proceso de remonetización. Según analistas, esta dinámica podría sostenerse durante abril, favorecida por la estabilidad cambiaria.

En paralelo, el Banco Central avanza en iniciativas de carácter más heterodoxo orientadas a reducir el costo del crédito. Entre ellas, se destaca el desarrollo de un mercado secundario para cupones de tarjetas de crédito. Actualmente, los comercios sólo pueden descontarlos a través de adquirentes como Payway, Fiserv o Mercado Pago, pero la ampliación de ese mercado permitiría mejorar las condiciones de financiamiento.

En el plano corporativo, diversas operaciones de venta de empresas permanecen en suspenso a la espera de una recuperación del consumo que permita mejorar las valuaciones. Es el caso de la cadena francesa Carrefour, que ralentizó negociaciones ante ofertas por debajo de lo esperado. Asimismo, la consultora Quantum Finanzas gestiona la venta de los cines Showcase y los activos inmobiliarios de Showcenter, en un proceso aún en curso.

En materia de actividad, el Ministerio de Economía busca dinamizar sectores clave en la generación de empleo, como la construcción. En ese sentido, se impulsa un ambicioso plan de concesión de rutas que contempla más de 21.000 kilómetros. Sin embargo, los indicadores recientes no resultan alentadores: el Indec informó una caída mensual desestacionalizada del 1,3% en febrero, y del 0,7% interanual. No obstante, los despachos de cemento registraron en marzo un crecimiento del 8,6%, lo que abre una expectativa moderada de mejora.

El Gobierno también ha mostrado disposición a implementar medidas de corte más intervencionista cuando el contexto lo exige. La postergación del aumento del impuesto a los combustibles hasta mayo —en un escenario de suba internacional del crudo vinculada al conflicto con Irán— es un ejemplo de ello. Sin embargo, las restricciones fiscales limitan la posibilidad de extender este tipo de políticas.

La recaudación permanece estancada tanto a nivel nacional como subnacional, lo que convierte el sostenimiento del superávit fiscal en un desafío creciente. Las demoras en pagos al PAMI y en subsidios al transporte reflejan una gestión que busca sostener el equilibrio mientras enfrenta múltiples tensiones simultáneas.

En el frente externo, la llegada de la cosecha de soja podría aportar cierto alivio. Además, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta una desaceleración gradual de la inflación, con estimaciones del 2,6% para abril y 2,3% para mayo, consolidando una tendencia descendente.

El escenario financiero también mostró mejoras recientes, tras señales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, orientadas a una eventual distensión en el conflicto con Irán. En ese marco, el riesgo país se ubicó nuevamente en torno a los 570 puntos básicos, lo que podría abrir una ventana para el retorno de la Argentina a los mercados internacionales de deuda, aunque el Gobierno no contempla esa opción en el corto plazo.

Desde el sector privado, persiste una percepción de transición. “La sensación es la de estar en la mitad de un río: seguimos avanzando, aunque con esfuerzo y sin claridad sobre el destino final”, describió un empresario. Al mismo tiempo, planteó la necesidad de un liderazgo más moderado y contenedor en un contexto de alta incertidumbre.

En el plano político, el presidente ha optado por responsabilizar a la prensa por diversas críticas. Llama la atención que, tras versiones sobre una presunta campaña de desinformación atribuida a Rusia, el Gobierno haya decidido restringir credenciales a ciertos medios sin avanzar en gestiones diplomáticas formales ante ese país. En contraste, en septiembre pasado, Rusia sí había convocado al embajador argentino Enrique Ignacio Ferrer Vieyra tras declaraciones de la ministra Patricia Bullrich.

Tal como ocurrió con la misión Artemis II, que recuperó señal al dejar atrás la zona oscura de la Luna, resta observar si la economía argentina logrará exhibir en abril los indicadores que anticipa el Gobierno. De no concretarse, el debate público probablemente se intensifique, más allá de la incomodidad oficial frente a las interpretaciones críticas.

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